¡Hola! Ha pasado bastante tiempo, pero no me he olvidado de este blog, y creo que puede ser útil seguir publicando alguna entrada de vez en cuando, con pequeños vislumbres de vocabulario dhármico y alguna que otra cita de enseñanzas impactantes.
Como novedad, he empezado a usar el alfabeto tibetano en los artículos mismos. Si no lo puedes ver bien, te puedes bajar e instalar la fuente gratuita Jomolhari.
Otra cosa, veo que los hilos de comentarios de los artículos de este blog han dado pie a bastantes preguntas y respuestas por parte de usuarios varios. ¡No puedo más que alegrarme! Pero por favor, no postéis más peticiones de “como se escribe esto en Tibetano, que quiero tatuármelo”. Primero, porque lo que os puedan contestar en un blog no es tan de fiar como para inscribirselo en la piel para el resto de una vida (por muy impermanente que esta sea); segundo, porque si no quieres hacer una chapuza, mejor que te consigas una caligrafía hecha por un profesional (que ya los hay en la red, como este); y tercero, porque no es el tema de este blog.
Que sigamos disfrutando de las sublimes enseñanzas del Dharma, y de esta bonita lengua que es el tibetano. ¡Tashi delek y sarva mangalam!